Ensayo, Mi desvarío

Sobre la discriminación

La gran mayoría de las personas ha sufrido discriminación en algún momento de la vida por alguna circunstancia particular. Existen grupos más vulnerables que han padecido las acciones que la discriminación provoca, matizadas por el rechazo y la agresividad que en muchos casos derivan en violencia.

La discriminación tiene su origen en prejuicios, acciones basadas en un conocimiento trunco o erróneo y sus efectos, siempre negativos, vulneran al objeto de la discriminación al modelarlo con ideas falsas sobre su existencia. Pero ¿qué hay detrás de estas emociones exacerbadas que empujan a conductas antisociales como la violencia?

Como lo plantea el profesor de psicología Steven Neuberg —en una entrevista realizada por Scientific American en relación al prejuicio anti-inmigrante en el contexto de la matanza en Oslo por el extremista noruego Anders Behring Breivik— los prejuicios tienen su origen en un miedo, racional o no, provocado por la supuesta amenaza que representa lo discriminado: algo o alguien que es distinto al grupo al que se pertenece. Alguien externo representa la amenaza de trasgredir las normas y vínculos que se han creado entre los miembros del grupo y puede ser potencialmente dañino.

De este modo, cualquier persona que sea distinta, por apariencia física, creencia, origen, idioma, se percibe como extraño, y se le teme o rechaza, aún cuando los sentimientos que provoca sean inconscientes.

Sea por naturaleza humana o por cuestión cultural, todos discriminamos, separamos, clasificamos, en cualquier ámbito y por innumerables criterios, en materia cultural, educativa, social. La consecuencia inmediata, que no es siempre positiva, es la segmentación.

El caso más extremo de discriminación surge cuando el prejuicio se convierte en violencia y su fin es el exterminio. La historia de la humanidad cuenta innumerables ejemplos de discriminación y rechazo, por el simple hecho de ser distintos, parecer o pensar de forma diferente. El holocausto es uno de tantos episodios lamentables en los que el rechazo se convirtió en una violencia ruin, al grado de cometer despreciables actos de exterminio, ante la mirada atónita del resto del mundo. El propósito final de la eugenesia.

No estamos tan lejos de aquella película en la que la normalidad eran los hombres y mujeres «perfectos», diseñados genéticamente, un mundo en el que quienes habían sido procreados de manera natural y aleatoria, padecían inevitablemente el rechazo y la falta de oportunidades; en el mismo sentido que la famosa novela de Huxley, en la que el éxito de la humanidad estaba basado en la erradicación de la diversidad en todos los sentidos.

En la vida real, un ejemplo simple y aparentemente inocente: las pruebas médicas prenatales que permiten conocer defectos congénitos en el feto son una forma de discriminación que tiende a sentar las bases para generar una evolución —que podría ser considerada «artificial»— del ser humano. Apoyadas por argumentos que promueven el bienestar y la salud, aparentemente no atentan contra los derechos humanos, dado que suceden a la luz de las normas que la propia UNESCO ha establecido para evitar las prácticas eugenésicas en la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos.

Si es o no positiva la segmentación que se genera por la discriminación a tales grados, es un tema aún cuestionable. En el sentido de lo que el Profr. Allen Garland sostiene —en un artículo de la revista Science acerca de los orígenes y desarrollo de la eugenesia hasta nuestros días—, históricamente la eugenesia ha sido soportada en los contextos económico, social y científico; hoy las prácticas y teorías que buscan justificar enfermedades y conductas con una base genética, nos aproximan a esta tendencia hacia la discriminación que pronto podría ser considerada una opción viable para aliviar problemas sociales y médicos, pero ¿qué otros problemas causará?

Estándar

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s